AUSTRIA

Viena ofrece historia y palacios en cada calle, acompañadas de la música de Mozart y la deliciosa Tarta Sacher

Viena

 

Viena tiene su origen en un asentamiento celta, que después sería conquistada por los romanos y llamada Vindobona. Posteriormente, pasaría a ser una importante ciudad dentro del Sacro Imperio Romano Germánico y la residencia de los Habsburgo. En el siglo XV, con el avance otomano sobre Europa, Viena era una pieza clave ya que permitía la entrada a la Europa occidental. Es por ello que todos los países europeos colaboraron en la defensa de Viena. Con la derrota turca, los Habsburgo al frente de Austria se expandieron por el centro del continente formando un gran Imperio. Tras las guerras napoleónicas, el Congreso de Viena vuelve a dibujar las fronteras europeas, en el que Austria sale muy bien parada y estableciéndose como potencia europea, aunque el multiétnico Imperio Austríaco sufría muchas rebeliones de las diferentes naciones que reclamaban más independencia, como los húngaros, checos y croatas principalmente. En 1867 se forma la corona dual del Imperio Austrohúngaro para incrementar su influencia y compensar a Hungría. Posteriormente, se asistió a un mayor otorgamiento de derechos para otros pueblos como los rumanos y eslovacos. Las pretensiones austrohúngaras sobre los Balcanes (anexión de Bosnia y Herzegovina) precipitaron el Atentado de Sarajevo, en el cual el heredero al trono austrohúngaro fue asesinado, y con ello el sistema de alianzas tejido por Bismarck entre otros, empezó la I Guerra Mundial. Cuando se pierde la guerra, Austria es obligada en 1918 a firmar el Tratado de Saint Germain, por el que se disuelve el Imperio, se derroca a los Habsburgo y se establece una república. Tras el breve periodo de entreguerras, Austria se convierte en una dictadura y pocos años después es anexionada por la Alemania nazi en el Anschluss. Bombardeada en la II Guerra Mundial, fue liberada por los soviéticos y establecidas cuatro zonas de influencia por los aliados victoriosos (EEUU, URSS, Reino Unido y Francia) al igual que Alemania y Berlín. En 1955 Austria vuelve a ser soberana y en 1995 entró en la Unión Europea. Actualmente Viena es una gran ciudad de 2 millones de habitantes y una de las más influyentes en el mundo sobre todo por su diplomacia.

Monumento a los Soldados Soviéticos en Schwarzenbergplatz

Viena

 

Viena es una ciudad decisiva en el continente europeo y con un ingente patrimonio que la hace ser una de las más visitadas. Además de ser una de las capitales más antiguas de Europa, es considerada la capital musical del mundo, puesto que famosos compositores y músicos como Mozart o Strauss son austríacos y desarrollaron su carrera aquí. Visité Viena en 2004, en una ruta en coche por Centroeuropa, y volví diez años más tarde, en 2014, en un viaje que me llevó por Eslovaquia y Budapest. Reconozco que Viena es una ciudad que no termina de encantarme. Aún así, considero que es muy bonita y reúne muchas cosas diferentes por hacer. Visitarla te llevará al menos dos días. Los precios son bastante altos, y se utiliza el euro. En este artículo te muestro los sitios imprescindibles para visitar Viena.

Estatua de Mozart, Viena

Viena, Schwarzenbergplatz

 

Qué ver en Viena

Palacio de verano Schönbrunn

El Palacio de Schönbrunn fue la residencia de verano de los Habsburgo, y es mundialmente famoso por la historia de Sissi Emperatriz, a la cual verás en todas partes. Se encuentra algo alejado del centro, pero se puede llegar en transporte público de manera fácil, incluido el metro. Es indispensable visitar los interiores y pasear por los extensos jardines y disfrutar de sus fuentes y estanques. Quizá sea, junto con Versalles, el palacio más suntuoso del mundo. Un consejo: si vienes en verano, trae ropa fresca. Aún recuerdo el pasear por allí con toda la solanera y sin ninguna sombra…

Palacio de Schonbrunn, 2004

 

Palacio de invierno Hofburg

El Palacio Hofburg fue la residencia de invierno de los reyes y emperadores de Austria, y actualmente del Presidente de Austria. Se encuentra en el centro de la ciudad, y su exterior no es tan impresionante como su interior: en un recorrido guiado podrás ver todas las habitaciones y comedores, ten en cuenta que hay más de 2600 habitaciones…

También alberga el Museo de la Emperatriz Sissi y la Biblioteca Nacional de Austria, que es muy bonita. En un edificio anexo se encuentra la Escuela española de equitación, uno de los símbolos de la ciudad. Fue fundada en el siglo XVI y su nombre viene de que eran los caballos de raza española los que domaban. Os recomiendo dar un paseo en caballo por el centro de Viena. Os ahorrará distancias y podréis sobrellevar el calor, mientras veis todos los palacios y edificios imponentes en un bonito caballo.

Palacio de Hofburg desde Heldenplatz

Palacio de Hofburg

Iglesia de San Miguel, junto a Hofburg

Palacio de Hofburg

Palacio de Hofburg

Viena en coche de caballos, 2004

 

Palacio de celebraciones Belvedere

El Palacio Belvedere completa el trío de palacios indispensables en Viena. Fue construido en el siglo XVIII por Eugenio de Saboya tras la derrota de los turcos como lugar de celebración de fiestas, en estilo barroco. Consta de dos edificios palaciegos (Belvedere de arriba y de abajo) y un tercero transformado en hotel, el palacio Schwarzenberg. Sus jardines, fuentes y estanques hacen de este espacio una postal muy bonita de Viena.

Palacio Belvedere

Palacio Belvedere

Palacio Belvedere

 

Catedral de San Esteban

La Catedral de San Esteban es el punto central de Viena y en torno al cual se organizan las calles del centro. Es el templo más sagrado de Austria, remontándose al siglo XII y está construida en estilo románico y gótico. Aquí se casó y fue enterrado Mozart.

Catedral de San Esteban

Catedral de San Esteban

Catedral de San Esteban

Calles del centro de Viena

Como mejor se conoce una ciudad es callejeando, y en Viena podrás hacerlo por todas sus calles llenas de cafeterías y comercios, siempre a rebosar de gente. Las principales son la Karntner Strasse, que parte desde la Catedral de San Esteban y llega hasta la Ópera; y la Calle Graben, perpendicular a esta y a poca distancia de Hofburg. En Graben está la Iglesia de San Pedro y la Pestsaule (columna de la peste), dedicada a la Santísima Trinidad en el siglo XVII por superar la peste. También puedes visitar el Reloj Anker, un reloj astronómico situado en Plaza Hoher Markt, al norte de la Catedral de San Esteban.

Calle Graben y Pestsaule

Karntner Strasse

Reloj Anker

Reloj Anker

 

Probar la tarta Sacher y asistir a la ópera

La Ópera de Viena se encuentra al final de la Kartner Strasse, fue construida en 1869 en estilo neorrenacentista, muy similar a la de Budapest pero más grande para diferenciarse en importancia. Su diseño no gustó a los vieneses y fue muy criticado. Fue inaugurada por Mozart. Enfrente de la ópera se halla el Hotel Sacher, donde probar la famosa y deliciosa Tarta Sacher. 

Ópera de Viena

Tartas Sacher, 2004

 

Ringstrasse

La Ringstrasse es una avenida circular que recorre y engloba el centro de Viena. Está ubicada donde se encontraba la muralla de Viena, derribada en el siglo XIX. Una buena opción para recorrer esta avenida es tomar el tranvía, o bien hacerlo en coche de caballos, aunque haciendo paradas para ver sus numerosos atractivos. Casi todos fueron construidos en la misma época de finales de siglo XIX. Entre ellos, destacamos el Burgtheater, el teatro imperial de la corte; la Universidad de Viena; el Museo de Historia del Arte (coleción de Rubens, Brughel el Viejo…) y Museo de Historia Natural (Venus de Wilhendorf), de fachadas idénticas y uno frente al otro en la plaza de María Teresa; el Ayuntamiento de Viena, en estilo neogótico flamenco y donde siempre hay puestecillos de comida; la Iglesia Votiva, en estilo neogótico e inspirada en la Catedral de Colonia; y el Parlamento de Austria.

Burgtheater

Ayuntamiento de Viena

Ayuntamiento de Viena

Iglesia Votiva

Parlamento de Austria

Museos de Arte e Historia Natural

 

Karlskirche y Secesión

En el sur de la Ringstrasse se encuentra Karlplatz, una plaza en la que relajarse ante la imponente Iglesia de San Carlos Borromeo (Karlskirche). Construida en el siglo XVIII en estilo barroco y erigida como agradecimiento por superar la peste negra. Muy cerca de aquí verás el Edificio de la Secesión, de finales de siglo XIX, el mayor exponente del estilo secesión o Jugendstil, con su famosa cúpula de hojarasca de bronce dorado. Este estilo fue promovido por Klimt.

Iglesia de San Carlos Borromeo

 

Práter

Otra de las cosas que hacer en Viena es pasar una tarde en el Prater, el famoso parque de atracciones que abrió en 1766. Lo más destacado es la noria, desde la que verás unas bonitas vistas de la ciudad.

 

Hundertwasserhaus

Este sector es un barrio que queda un pelín más alejado, y ha sido tomado por artistas que han transformado los edificios en obras de arte: con muchos colores, líneas curvas y una construcción muy moderna.

 

Parques de Viena

Entre tantos monumentos, seguro que querrás relajarte y descansar… y para ello podrás hacer uso y disfrute de los numerosos parques de Viena, en el que tumbarte bajo la sombra de los árboles. El más famoso es Stadtpark, el parque de la ciudad. Un bonito jardín donde está la estatua del compositor Johan Strauss.

Monumento a Johan Straus, 2004

Relajados en Viena

 

Excursiones desde Viena

Viena cuenta con un aeropuerto internacional, pero los vuelos suelen ser bastante caros a este aeropuerto. Una alternativa económica es volar a Bratislava, que se encuentra muy cerca (60 km) y aprovechar para ver esta coqueta ciudad, que no te llevará más de unas cuantas horas.

Además, Viena suele ser la parada a mitad de camino entre Praga y Budapest, en el recorrido centroeuropeo de ciudades imperiales. Otras excursiones que puedes hacer desde Viena es a Salzburgo, Linz, Munich o Cesky Krumlov.

Parlamento de Austria

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